El lago del Parque Lincoln es uno de los más reconocibles de Polanco. Aparece en miles de fotografías de boda, paseos dominicales y postales digitales del barrio. Pero pocos visitantes saben qué tan poco profundo es, cómo se llena, o por qué nunca se desborda durante las tormentas más fuertes de la temporada de lluvias.

Las medidas reales

El lago artificial tiene una profundidad variable. Su punto más hondo, en el centro, no supera los 80 centímetros. La mayor parte del cuerpo de agua mide entre 40 y 60 cm. La superficie total ronda los 1,800 metros cuadrados con forma irregular —una elipse alargada con dos pequeños promontorios decorativos.

La poca profundidad es deliberada. Los diseñadores del parque, en 1937-1938, no buscaban un cuerpo de agua para natación o pesca. El lago era —y sigue siendo— un elemento ornamental y recreativo orientado a:

El sistema hidráulico

El lago se alimenta de la red de agua municipal a través de una toma controlada. Un sistema de válvulas, originalmente manual y modernizado en la renovación de 2018-2019, regula la cantidad de agua que ingresa.

El desagüe funciona por gravedad. Un tubo de salida del lado norte conecta al sistema de drenaje pluvial de la calle Eugenio Sue. Cuando llueve fuerte, el agua de lluvia que cae al lago sale al drenaje sin que el nivel suba significativamente. Por eso el lago nunca se desborda, incluso en las tormentas más violentas de septiembre.

La pared perimetral del lago es de concreto, originalmente de los años cuarenta y refortificada en 2001. Tiene una altura de aproximadamente 35 cm sobre el nivel del agua, suficiente para evitar que niños chicos caigan accidentalmente sin ser una barrera total. El pasamanos metálico que la cubre se instaló en los años setenta tras un incidente menor.

La calidad del agua

El agua del lago es tratada químicamente con cloración suave para evitar mosquitos y mantener transparencia. La concentración de cloro es similar a la de una alberca infantil, segura para las especies del lago pero suficiente para evitar proliferación bacteriana.

La temperatura del agua nunca es demasiado fría ni demasiado caliente: el bajo volumen y la exposición solar mantienen un rango de 15-22°C casi todo el año. Los patos residentes y las carpas se adaptan bien a este rango.

La fauna

El lago aloja varias especies, algunas residentes permanentes y otras visitantes:

Los visitantes pueden observarlos sin problema, pero no se permite alimentar a los patos con pan —el pan común genera problemas digestivos. La alcaldía vende ocasionalmente pellets adecuados para alimentación supervisada.

Mantenimiento anual

Cada enero, durante una semana, el lago se vacía parcialmente y se limpia. El proceso típico:

  1. Día 1-2: se abren las válvulas de desagüe y el nivel baja gradualmente. Los peces se traslada a piletas temporales; los patos quedan en una sección reducida del lago.
  2. Día 3-4: se limpia el fondo y las paredes. Se retira sedimento, se cepillan algas adheridas a la pared.
  3. Día 5: se inspeccionan las válvulas y el sistema de desagüe. Se hacen reparaciones menores si es necesario.
  4. Día 6-7: se rellena el lago con agua tratada. Se reincorporan peces y patos.

Durante esta semana, el área del lago está cerrada al público pero el resto del parque opera normalmente. Las fechas exactas varían pero suelen ser la primera o segunda semana completa de enero.

Las actividades del lago

El lago es escenario de tres actividades regulares:

Renovaciones

El sistema hidráulico ha sido renovado dos veces desde su construcción:

El diseño hidráulico de fondo —el principio de gravitación con desagüe pluvial, la profundidad uniforme baja, la fuente municipal— sigue siendo el de 1937. El parque conserva en su lago un ejemplo simple pero efectivo de ingeniería paisajística temprana del siglo XX en CDMX.